Forma

Al principio, la forma es necesaria.
Entonces la duda y la inhibición deben ser disipada.
Eventualmente, la forma es celebrada con alegría,
Y la expresión se vuelve informe.

En todos los campos en los que nos esforzamos, incluyendo la espiritualidad, uno debe comenzar con ciertas estructuras, procedimientos y formas. Aunque uno admire la virtuosidad sin esfuerzo aparente de los maestros, tomará tiempo antes de que uno pueda alcanzar ese nivel.

Tomemos la danza como ejemplo. El estudiante novato debe ejercitar constantemente lo básico, aislando cada paso y cada movimiento con atención meticulosa. Aunque el énfasis en la estructura pudiese aumentar la inhibición inicial del principiante, debe hacerse. Eventualmente, el bailarín aprenderá a soltarse. Los pasos se habrán vuelto una parte natural del movimiento. Entonces la danza puede ser celebrada alegremente. Nuestro bailarín ahora maduro puede incluso bailar de una manera que parece tan espontánea, tan mágica, que parecerá no tener forma -o más precisamente, la forma emergerá con fluidez, gracia, originalidad y belleza.

Esto también es cierto para la espiritualidad. Al principio, todas las restricciones y prácticas parecen bastante constrictivas. Eventualmente, llegas a un nivel donde la meditación fluye bastante espontáneamente. Cada día es nuevo, fresco y lleno de maravillosas comprensiones. La belleza del mundo se muestra entonces como es, las dudas se desvanecen, y la banalidad de vida ordinaria es reemplazada por el sobrecogimiento y la grandeza del alma. Esto es verdadera informidad.

Logro

Mientras más cultivas,
Más logras.
¿Por qué dudar?
Cuando la distancia te separa de los demás,
No pueden superarte.

Al comienzo del entrenamiento, podría parecer como si estuvieras haciendo muy poco. Te comparas con tus maestros y otras personas más consumadas, y podrías desesperarte pensando que nunca alcanzarás sus niveles. Pero si eres diligente, es inevitable que hagas algo de ti mismo. Una vez que alcanzas tal meseta, podrás relajarte un poco y contemplar dónde estas en tu travesía.

Una de las cosas más reconfortantes es darte cuenta de que ahora tienes algo que nadie te puede quitar. La espiritualidad es tuya para conservarla, tuya para palparla. Nadie más puede obtener acceso a ella, sin embargo este precioso logro puede sustentarte y guiarte. Te dará mayor salud, y te dará conocimiento que no podrías obtener por medios normales. Una vez que abres esta fuente, has ganado un punto de apoyo en el camino espiritual.

No te afligirá la incertidumbre. ¿Quién puede discutir contigo? Tú lo haz visto por ti mismo. Así que una vez que hayas alcanzado este hito en tu recorrido, está bien regocijarse un poco, permitirse un poco de satisfacción. Luego retoma la travesía una vez más.

Invisibilidad

La invisibilidad es la mayor ventaja.
Pero si eres forzado a una confrontación,
Sal a la luz con toda tu habilidad.

Había una vez un vendedor callejero que le vendía fórmulas para el reumatismo a los transeúntes. Era un alegre viejo que estuvo fielmente en su puesto por años. Un día un joven matón comenzó a hostigar al vendedor. El viejo trató por todos los medios de evitar la confrontación, pero eventualmente el matón se convenció de que tenía a un cobarde del que abusar a gusto. Cuando llegó el momento del ataque, el viejo lo venció con habilidades superiores de boxeo. Significativamente, el viejo no fue visto nunca más. Él había manifestado su superioridad en un momento crítico, pero una vez que se expuso a si mismo, desapareció.

En este mundo competitivo, es mejor ser invisible. Ve por la vida sin presumir, atraer la atención sobre ti, o hacer gestos ampulosos. Eso sólo atraerá la hostilidad de los demás. Los sabios logran todo lo que quieren sin despertar la envidia o el desdén de otros. Ellos tienen éxitos sólo con el propósito de cumplir sus íntimos anhelos.

Aún así es inevitable que tengas que probarte en un momento u otro. Cuando ello es necesario, debes entonces reunir todas tus habilidades y hacerlo lo mejor que puedas. Pruébate a ti mismo cuando sea una exigencia, y cuando debas probarte, sé superior. En ese momento, no es el minuto para hablar de filosofía y humildad. Actúa. Haz. Luego desvanecete nuevamente en la invisibilidad.

Apariencias

Algunos parecen fieros pero son afables.
Algunos parecen tímidos pero son despiadados.
Mira más allá de las apariencias;
Posiciónate para tu ventaja.

Sin experiencia, somos fácilmente engañados por las apariencias. Un hombre grandote habla fuerte, así que lo juzgamos insensible y beligerante, pero puede resultar ser bastante amable. Si lo abordamos a la defensiva, puede que no notemos sus puntos buenos. Por otro lado, cuando conocemos una mujer pequeña y callada, podemos volvernos complacientes en nuestra actitud. Si ella resulta ser una persona traicionera, nuestro relajamiento contribuye a nuestra victimización.

A veces las personas son exactamente como parecen ser. Otras veces, están sólo mostrando un camuflaje.

Los seres humanos, como los animales, tienen distintas estrategias de supervivencia. Color, movimiento, olor y otros, son todas maneras en que los animales practican el engaño. La gente no es diferente. Prometen una gran cantidad de cosas, pero rara vez cumplen. Proclaman amistad para toda la vida, y aún así nunca vuelven. Te prometen muchas cosas, pero están sólo buscando una manera de aprovecharse de ti. Debemos aprender a discernir claramente las personalidades de los demás, a pesar de las fachadas que proyectan.

Posiciónate de la manera más ventajosa en todo momento. Usa la experiencia para penetrar las artimañas de otros. Esa es la forma correcta de arreglárselas con las apariencias.

Elegir

Un lado de la cadena de montañas es frío y nebuloso.
El otro es caluroso y seco.
Sólo por elegir dónde te sitúas,
Alteras tu destino.

Quienes siguen el Tao hablan del destino. Definen destino como el curso o la pauta de tu vida a medida de que espontáneamente toma forma. No piensan en el destino como un juego de circunstancias predestinadas. No hay un guión rígido para esta loca obra teatral en la que estamos.


Quienes siguen el Tao hablan entonces de ubicación. Con esto se refieren a algo tan literal como a dónde sitúas tu casa o dónde te ubicas políticamente. Piensan que esos factores son muy importantes. Imaginemos por un momento que tuvieras una oferta de trabajo en otra ciudad lejos de donde naciste. Te mudas allá con tu familia. ¿Piensas que tu vida cambiaría? Podemos refinar esta percepción: Si hubieses ido a cierta escuela, habrías sido educado de diferente manera. Si hubieses tenido una profesión diferente, habría cambiado tu perspectiva. De vivir en un vecindario u otro, habrías sido una persona diferente. Cada elección que haces te cambia.

No importa qué tan menor o cuan grande, debes hacer elecciones en todos y cada uno de los minutos que pasan. La ironía de la vida es que es un viaje sólo de ida. No puedes regresar, no puedes hacer comparaciones probando de una manera y luego de otra. No hay estudios de comparación ciega cuando se trata de tu propia vida. Por lo tanto, sólo la sabiduría será lo bastante suficiente como para guiarte.

Desenfado

Dos patos anidados en el pasto junto al lago.
Ambos marcados por el mismo púrpura brillante en las alas.
El agua provee alimento, baño y juego.
¿Qué necesidad tienen ellos de erudición?

Los animales no necesitan estudios. Son perfectos sin ninguna necesidad de una larga instrucción. Saben qué hacer por instinto y ejemplo. El Tao siempre está allí para ellos. Los sustenta y los nutre. Para ellos no hay necesidad de estar especialmente conscientes del Tao ni de estudiarlo. No tienen consciencia racional que los separe del Tao.

Es sólo la humanidad la que constantemente se divorcia del Tao. Nosotros, por lo tanto, necesitamos métodos de reintegración. Si pudiésemos ir más allá del entrometido sentido del yo, entonces podríamos conocer el Tao de una manera tan constante y desenfadada como los patos.

"Olvida lo aprendido", dicen quienes siguen el Tao, pero lo que no añaden es que debes primero haber aprendido antes de poder olvidar. Para no ser estorbado por el peso del conocimiento, debes retornar a un estado de profunda intuitividad. Esto no es lo mismo que el mero comportamiento egoísta -hacer sólo lo que tengas ganas de hacer- porque lo más probable es que tus acciones estarían más dictadas por la lujuria, las obsesiones, las compulsiones y los hábitos que por algo natural. Sólo mediante la clarificación del entrenamiento espiritual alcanzarás el nivel de la profunda intuición y la libertad que eso permite.

Invocación

La invocación se vuelve declaración;
La adoración se vuelve reconocimiento.
Cuando las bendiciones maduran,
Uno atisba la fuente.

Cuando uno es novato en el Tao, todas las prácticas comienzan como procedimientos externos. Algunas veces, es difícil entender su significado -no sabemos qué esperar. Esto es apropiado: No atreviéndose a interferir con el crecimiento y el descubrimiento, quienes siguen el Tao vacilan en ir más allá de la instrucción técnica.

Toma la adoración, por ejemplo. Al principio, una invocación es algo externo. Tú la repites, pero en realidad, significa bastante poco. Te arrodillas ante el altar porque necesitas algo en qué enfocarte. Una vez que te das cuenta de que el verdadero Tao ha de encontrarse dentro de ti mismo, cambias tu atención. Entonces la adoración se vuelve reconocimiento. Tu propio espíritu se eleva, y aprendes a abrir la llave por ti mismo. Si alguien te hubiese dicho qué buscar, puede que nunca estuvieses seguro de tus experiencias. Lo que viene de la sugestión externa no es el verdadero Tao.

El atisbar la fuente no deja dudas.

Tradición

La tradición fue una vez funcional.
Pero hoy en día no hay tradición.
¿Dónde hay un verdadero sendero?

En el pasado, la gente no cuestionaba las enseñanzas del Tao. Había una tradición viva, y si uno la seguía, uno podía razonablemente esperar caminar por un buen sendero. Pero hoy las enseñanzas tradicionales del Tao han sido debilitadas por guerras civiles, persecuciones políticas, y la muerte de los maestros. La riqueza y la tecnología concentran la atención de la mayoría de la gente, y pocos tienen tiempo para el Tao. El adoptar métodos arcanos no llevará al éxito.

Debemos descubrir el Tao por nosotros mismos. Buscarlo en el aquí y ahora significa cumplir con el espíritu de la tradición en lugar de meramente copiarla. ¿Cómo podemos imitar el pasado? Los viejos modos se han ido.

El Tao significa distintas cosas para las distintas personas en distintos momentos. Es más, podríamos decir que el Tao de hoy lleva en direcciones sin precedentes. Tenemos que adaptar, pero el ser contemporáneos no debería ser una excusa para la adulteración y los atajos. Una vez que encontremos el verdadero sendero de hoy, debemos recorrerlo con la misma determinación con que lo hicieron los antiguos.

Internalizar

La gente piensa que no tiene que aprender,
Porque hay tanta información disponible.
Pero el conocimiento es más que poseer información.
Sólo el sabio se mueve lo suficientemente rápido.

La cantidad de información disponible hoy en día no tiene precedentes. En tiempos medievales unos pocos volúmenes podían formar una enciclopedia de todos los datos conocidos, o un déspota podía controlar a sus súbditos simplemente aislando o destruyendo una biblioteca. Ahora la información está disponible para nosotros en proporciones monumentales.

Algunas personas abordan esta enormidad con letargo. Sienten que si hay tanto a alcance de la mano, en realidad no necesitan aprender nada. Van y lo encuentran cuando lo necesitan. Pero la vida se mueve demasiado rápido como para confiar en esta holgazanería. Tal como el flujo de información ha aumentado exponencialmente, también se ha acelerado el ritmo de la toma de decisiones. No podemos ser pasivos; tenemos que internalizar la información y colocarnos precisamente en el flujo.

Se ha establecido que el ser humano promedio utiliza el 10 por ciento de su capacidad mental. Un genio usa sólo el 15 por ciento. Así que definitivamente tenemos la capacidad para seguir el paso -si destrabamos nuestro potencial. Esto requiere educación, experiencia y determinación. Uno nunca debería dejar de aprender, nunca dejar de explorar, nunca dejar de tener aventuras. Sé como los exploradores de antaño. Lo que ellos alcanzaron por sí mismos siempre superará a quienes meramente leen sobre sus hazañas.

Conservación

No dejes caer un hilo sin darte cuenta.
No rastrilles secas hojas marrones sin cuidado.
Piensa cuan difícil fue
Para algo el tomar esta existencia.

La frugalidad es honrada en casi todas las culturas. A casi todos nosotros nos han enseñado a conservar y ahorrar. Aquellos que no despilfarran y sin embargo no se vuelven avaros son los más admirables.

Podemos estar conscientes de la conservación todos los días. Deberíamos pensar si lo que descartamos puede ser reutilizado o reciclado. Deberíamos considerar si nuestros gastos son realmente necesarios. Deberíamos estar conscientes de si estamos desperdiciando nuestro tiempo y esfuerzo en actividades frívolas. No deberíamos abusar de nuestro medio ambiente con basura, contaminantes y actividades recreacionales.

La conservación es imposible sin una sólida comprensión de la totalidad de los ciclos. A menos que recordemos cuan precioso es algo, cuánto esfuerzo tomó para que llegara a ser, no lo valoraremos. A menos que pensemos en su adecuada transformación en su próxima fase -una hoja, una flor marchitándose, un lago secándose- no sabremos cuál es nuestra relación con ello. Todo vive o muere a su propio tiempo. Nosotros también somos parte de los mismos ciclos, sólo que nosotros tenemos la opción de contemplarlo y actuar dentro de ese contexto. El hacerlo con gracia y consciencia es la esencia de quien sigue el Tao.

Mandala

¿Qué hice hoy?
Ejercité. Le dije adiós
A un amigo que partía.
Fui al mercado, comí mis comidas.
Fui a caminar. Saqué la basura.
Leí un poco. Medité. Dormí.
Ese fue mi mandala.

Un mandala es más comúnmente un diagrama o pintura que uno usa durante la meditación. La pintura es generalmente alegremente coloreada y extremadamente complicada. Al comenzar en el perímetro externo de la pintura y gradualmente trabajar hacia el interior (a veces haciendo pausas en ciertas partes para contemplar), el meditante se vuelve completamente absorto. Para cuando se llega al centro, todas las nociones egoístas normales deberían haberse disuelto y se deberían haber abierto las profundidades de la mente.

Otras religiones tienen varias otras maneras: misa, cánticos, sacramentos, recitar las sagradas escrituras, contemplación. Esos también se vuelven sus mandalas -sus objetos de culto.

Pero no es suficiente ir a la iglesia o el templo una vez a la semana, o leer un trozo de un libro sagrado cada mañana. ¿Puede ser el Tao confinado a rituales tan simples? No. Podríamos volar a las alturas mismas del cosmos, sumergirnos en la mayor de las profundidades, nadar a lo largo y ancho de la eternidad, y aún no llegaríamos a los límites del Tao. Por lo tanto, deberíamos buscar el Tao en cada día. Deberíamos preguntarnos cada día cómo el Tao se nos manifestó. Nuestras actividades diarias son nuestro mandala.

El Tao se nos revela en nuestros quehaceres mundanos.

Cuando

Cuando te lavas la cara, ¿puedes ver tu verdadero yo?
Cuando comes, ¿puedes recordar los ciclos de todas las cosas?
Cuando caminas, ¿puedes sentir la rotación del cielo?
Cuando trabajas, ¿eres feliz con lo que haces?
Cuando hablas, ¿carecen tus palabras de engaño?
Cuando compras, ¿estás consciente de tus necesidades?
Cuando encuentras a quienes sufren, ¿ayudas?
Cuando eres confrontado con la muerte, ¿estás lúcido y sin temor?
Cuando encuentras conflictos, ¿trabajas por la armonía?
Cuando estás en familia, ¿expresas benevolencia?
Cuando educas niños, ¿eres cariñoso pero firme?
Cuando enfrentas problemas, ¿tienes visión y eres tenaz?
Cuando has terminado el trabajo, ¿tomas tiempo para descansar?
Cuando te preparas para descansar, ¿sabes cómo calmar la mente?
Cuando duermes, ¿te deslizas al vacío absoluto?

Gratitud

Cuando bebas agua,
Recuerda su fuente.

Si tu comprensión espiritual es sólida, entonces estarás constantemente consciente de las sutilezas de la vida. Si desperdicias tu concentración en entretenciones menores y distracciones triviales, entonces nunca alcanzarás un nivel de conciencia profundo.

No son las dramáticas grandes celebraciones religiosas y los momentos heroicos en la vida las únicas ocasiones espirituales importantes. Cada momento ordinario, cada pequeño detalle debería ser una celebración de tu comprensión personal. Tu acto más nimio debería estar permeado de reverencia.

Uno de nuestros actos más básicos es tomar agua. Sin ella, no podríamos sustentarnos. El agua nos limpia, nos refresca, y es un componente esencial de la mayoría de nuestros procesos biológicos. Pero cuando la bebemos, ¿somos conscientes de lo que hace? ¿Pensamos en su fuente y en todos los esfuerzos que hicieron posible que tengamos este simple vaso de agua?

El ser espiritual significa no dar las cosas por sentado. Muy por el contrario, recuerdas cómo todo lo que viene a ti calza en un esquema general. Reconoces la cualidad preciosa de las cosas cotidianas. Y mantienes la gratitud por ambos, lo bueno y lo malo en tu vida.

Áreas

Rinde culto cultivando nueve áreas:
Dieta. Hierbas. Vestimenta. Recitación.
Movimiento. Meditación. Creatividad. Enseñanza.
Y la más importante: Compasión.

Rendir culto no se trata de reverenciar a un dios. Se trata de lograr cualidades divinas en ti mismo. Esto se hace mediante el cultivo de nueve áreas:

La dieta debería ser moderada, saludable y de alimentos vivos. Si quieres ser sustentado, come cosas que sustenten vida en si mismas.

Aprende a usar las hierbas, porque sanan y mantienen la salud.

Se moderado en tu vestimenta; usa fibras naturales. Lo que te pones es una expresión de tu estado de ánimo.

La recitación incluye la plegaria, el canto, los salmos y finalmente la práctica del silencio. Lo que dices se vuelve realidad.

Estírate, muévete y ejercítate todos los días. El universo se mueve; así también debería hacerlo la energía dentro de tu cuerpo.

Medita todos los días -una vez en la mañana y una vez en la noche si es posible. Sólo entonces obtendrás tranquilidad y el triunfo sobre tus dilemas.

Se creativo. Así contribuimos, y de ese modo elevamos nuestras almas.

Adquiere una buena educación. Atesora lo que aprendas, y preservalo para que pueda ser pasado a otros. Nunca seas egoísta con lo que sabes.

Sobre todo, se compasivo. Esa es una postura contra todo mal y abre tu espíritu.

La gente pregunta, "¿Cómo puedo rendir culto apropiadamente?" Cultiva estas nueve áreas.

Austeridades

La auto disciplina lleva a estados espirituales más elevados
Sólo si se practica con entendimiento.
Mientras más clara sea la meta,
Más grande el resultado.

Debemos distinguir entre la disciplina con un propósito y la disciplina ciega. La disciplina con un propósito es meramente un medio para un fin y es saludable. La disciplina ciega no tiene un verdadero propósito y así se vuelve fanatismo. En el pasado, había mucha gente muy espiritual que creía en un ascetismo severo. Se azotarían a sí mismos, vivirían en cuevas húmedas y frías, se retorcerían en posturas incómodas, ayunarían por períodos de tiempo peligrosos. Con demasiada frecuencia, estas personas perdían de vista sus metas. Debemos ser altamente disciplinados, pero no debemos perder de vista nuestro significado interior.

La vida austera con un claro entendimiento de por qué y cómo hacemos las cosas no requiere de prácticas esotéricas. A pocos nos molesta pasar por esfuerzo extra e incluso por penurias si sabemos que ganaremos algo mejor por ello. De eso es lo que se trata la disciplina y la austeridad: haces esfuerzos adicionales para conseguir una mejor vida.

Humanitario

No salgas a buscar buenas obras que hacer.
Pero si alguna sale a tu paso, no te niegues.
Si encuentras a alguien que está sufriendo,
Debes ayudarlo.

¿Qué tiene de bueno el auto cultivo y la sabiduría si te los guardas para ti mismo? El conocimiento está para usarse, y si puedes usarlo en favor de otros, deberías hacerlo.

Había una vez un hombre que le rezaba a diario a un dios en particular entre los muchos del templo. Eventualmente, notó que el incienso que encendía se dispersaba por todos lados -otros dioses estaban obteniendo el beneficio de sus esfuerzos! Fabricó un cono de papel sobre el quemador de incienso para que el humo se dirigiera directamente a la nariz de su dios. Desafortunadamente, esto puso la cara de su dios negra de hollín.

Quienes siguen el Tao creen en usar dieciséis atributos en favor de otros: compasión, delicadeza, paciencia, desapego, control, habilidad, alegría, amor espiritual, humildad, reflexión, tranquilidad, seriedad, esfuerzo, emoción controlada, magnanimidad y concentración. Cuando tengas que ayudar a alguien, recurre a estas cualidades. Nótese que el auto sacrificio no está incluido en esta lista. No necesitas destruirte a ti mismo para ayudar a otros. Tu obligación general es el completar tu propio

No Ceder

Cuando estés en la arena,
No cedas ante un agresor.
Cuando estés fuera de la arena,
Asevera la compasión.

Este mundo y esta sociedad son competitivos. El Tao usa la metáfora del guerrero para enfrentar tal competencia. Los guerreros nunca ceden ante sus oponentes. Pueden esquivarlo, pero no ceden.

Ya seas un abogado, un oficial de policía, un bombero, un doctor, un hombre de negocios, un atleta o cualquiera de las numerosas otras profesiones, compites ya sea contra otras personas o contra fuerzas de la naturaleza. Pero hay una manera correcta y una manera incorrecta de competir. Evita la ira y la codicia. Usa la concentración y la consciencia.

Coincidentalmente, la concentración y la consciencia también son necesarias para la espiritualidad. Es por eso que el seguidor del Tao incorpora el camino del guerrero en su entrenamiento. Tanto el guerrero como el sabio buscan trascender la emoción y la mezquindad, el perfeccionarse a si mismos, y el vivir vidas de la más profunda verdad.

Pero cuando estés fuera de la arena, no olvides ser gentil. Deja atrás la agresividad competitiva. Debes seguir teniendo consciencia, concentración y reflejos, pero la expresión de los mismos será diferente. Tu compasión no debe flaquear. Es por eso que la combinación del camino del guerrero y con el modo del Tao es el símbolo máximo de la versatilidad. Tal seguidor del Tao comanda los extremos del universo.

Victoria

¿Puedes ser ambos, marcial y espiritual?
¿Puedes vencer a tu máximo oponente?

El ser marcial requiere disciplina, coraje y perseverancia. No tiene nada que ver con matar. La gente falla en ver más allá de este estrecho aspecto de ser un guerrero y así pasan por alto todas las excelentes cualidades que pueden obtenerse del entrenamiento. Un guerrero no es un cruel asesino. Un guerrero es un protector de ideales, de principios y del honor. Un guerrero es noble y heroico.


Un guerrero tendrá muchos oponentes en una vida, pero el oponente último es su propio yo. Dentro de la personalidad de un luchador hay una amplia selección de demonios a ser conquistados: miedo, pereza, ignorancia, egoísmo, egotismo y tantos más. Hablar de dominar a otras personas es intrascendente. El superar realmente los propios defectos es la verdadera naturaleza de la victoria. Es por eso que muchas religiones representan guerreros en su iconografía. Esas imágenes no son símbolos de la dominación sobre otros. Más bien son símbolos de la ferocidad y determinación que necesitamos para vencer a los demonios dentro de nosotros mismos.

Artista

Enfrentar papel en blanco
Es el terror de un artista.

Cuando un artista crea, él o ella es como un chamán. La inspiración viene como un regalo. Para quienes siguen el Tao es igual. Su conciencia del Tao no es algo que hayan formulado ingeniosamente, ni es algo que posean. El Tao viene a ellos como un regalo. Es por eso que las artes y el Tao son aliados tan cercanos: el acto de recibir y expresar es el mismo.

Tal como un artista le tiene pavor a no ser capaz de hacer arte, también quien sigue el Tao tiene terror de no sentir el Tao.

Hay muchas veces en que estamos llamados a ser creativos: un atleta en el campo de juego, un conferenciante ante una audiencia, un músico en el escenario, un cocinero en la cocina, un padre con un niño. ¿Cómo mantenemos abierto el canal? Algunas personas lo intentan manteniendo vidas ordenadas y regulares, otros siendo constantemente activos. Todos somos diferentes, y no hay bien y mal. Lo único que cuenta es sentir el Tao en tu vida y mantener esa sensación tanto tiempo como sea posible. Si encuentras aquellas cosas especiales que están latentes en ti y aprendes a expresarlas, entonces conocerás el Tao.

Emplazamiento

Desierto: visiones.
Trópicos: posesión.
Bosques: alquimia.
Montañas: ascetismo.

A lo largo del mundo, el emplazamiento donde la gente practicaba la espiritualidad ha sido significativo. En los desiertos del Medio Oriente, la gente santa tuvo visiones. En los trópicos, los brujos usaban la posesión espiritual. En los bosques de Europa y Asia, los alquimistas perfeccionaron sus artes. En los Himalayas, los sabios se escondieron para prácticas ascéticas. Por supuesto, estos no fueron los únicos lugares para tales artes, pero es más que coincidencia que ciertas prácticas estén ligadas al lugar. Si vas a cualquiera de estas tierras, todavía puedes sentir la esencia que inspiró a generaciones.

Es por eso que deberías ser sensible a dónde te sitúas en el mundo. Seleccionar un emplazamiento espiritual requiere sutileza. Si no conoces la ciencia de la geomancia, es mejor ir a un lugar conocido por ser conducente a lo que quieres lograr. Luego estrecha tu elección por lo que ves y sientes. Si sientes que allí hay un gran bienestar, que las plantas y animales del área son saludables, que el lugar no está sujeto a climas extremos que podrían afectar adversamente tu salud, entonces ese es el lugar para ti. Cuando te mudes allí, serás sustentado.

Ningún emplazamiento es para siempre. Si encuentras que el flujo de energía se ha ido a alguna otra parte o que otros han comenzado a arruinar el área, entonces busca un nuevo lugar de vitalidad. Es por eso que quienes siguen el Tao rara vez tienen hogares fijos. Deambulan de lugar en lugar para permanecer constantemente en la corriente del Tao.